Artritis o artrosis: ¿cuál es la diferencia y cómo saber cuál tienes?
El dolor articular es una consulta frecuente y, cuando aparece, es habitual preguntarse si se debe a artritis o artrosis. Aunque ambas enfermedades pueden provocar dolor, rigidez y dificultad para mover una articulación, no son lo mismo.
La artritis es un término que engloba diferentes enfermedades que producen inflamación de una o varias articulaciones. Entre ellas se encuentran la artritis reumatoide, la artritis psoriásica y algunas artritis asociadas a infecciones o al depósito de cristales, como ocurre en la gota.
La artrosis, por su parte, es una enfermedad articular crónica en la que se producen cambios progresivos en el cartílago y en otras estructuras de la articulación. Es especialmente frecuente con el paso de los años, aunque también puede aparecer antes debido a factores como lesiones previas, alteraciones de la articulación o determinados factores de riesgo.
La diferencia más sencilla para entenderlas es que la artritis suele asociarse a un proceso inflamatorio, mientras que la artrosis está relacionada con cambios estructurales y degenerativos de la articulación. Sin embargo, el diagnóstico debe realizarlo un médico reumátologo, ya que los síntomas pueden solaparse.
¿Qué es la artritis?
La artritis no es una única enfermedad, sino un término que engloba diferentes trastornos que pueden causar dolor, inflamación, hinchazón y rigidez articular. Dependiendo del tipo de artritis, las causas pueden ser diferentes. Algunas están relacionadas con alteraciones del sistema inmunitario, otras con infecciones y otras con el depósito de cristales en las articulaciones.
Uno de los ejemplos más conocidos es la artritis reumatoide, una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunitario ataca tejidos del organismo y puede provocar inflamación y daño articular.
¿Cuáles son los síntomas de la artritis?
Los síntomas dependen del tipo de artritis y de las articulaciones afectadas. Algunos de los más frecuentes son:
- Dolor en una o varias articulaciones.
- Hinchazón y en algunos casos enrojecimiento.
- Sensación de calor en la articulación.
- Rigidez articular, especialmente después de periodos de reposo.
- Dificultad o limitación para mover la articulación.
- Cansancio u otros síntomas generales en determinadas enfermedades inflamatorias.
En algunas formas de artritis inflamatoria, como la artritis reumatoide, la rigidez matutina puede prolongarse durante más de 30 minutos y, con frecuencia, más de una hora.
¿A qué edad puede aparecer la artritis?
La artritis puede aparecer a cualquier edad, dependiendo de la enfermedad concreta. Por ejemplo, la artritis reumatoide puede comenzar en la edad adulta, pero también existen formas de artritis que afectan a niños y jóvenes.
¿Qué ocurre si la artritis no se trata?
Algunas formas de artritis inflamatoria pueden provocar daño articular progresivo si la inflamación permanece activa durante mucho tiempo. Por este motivo, identificar la causa y establecer un tratamiento adecuado de forma temprana puede ser importante para controlar la enfermedad y preservar la función de las articulaciones.
¿Qué es la artrosis?
La artrosis es una enfermedad crónica que afecta a las articulaciones y que se caracteriza por cambios en el cartílago articular y en otras estructuras, como el hueso y los tejidos que rodean la articulación. El cartílago actúa como una superficie que facilita el movimiento de los huesos y ayuda a absorber las cargas. Con la progresión de la artrosis se producen cambios que pueden causar dolor, rigidez y limitación de la movilidad.
Aunque es más frecuente con la edad, la artrosis no debe considerarse simplemente una consecuencia inevitable del envejecimiento. Factores como el sobrepeso, determinadas lesiones articulares, la genética o la sobrecarga mecánica pueden influir en su aparición o evolución.
¿Cuáles son los síntomas de la artrosis?
Los síntomas pueden variar según la articulación afectada y la evolución de la enfermedad. Los más habituales son:
- Dolor que suele aumentar con la actividad o la carga.
- Rigidez después de levantarse o tras permanecer un tiempo inactivo.
- Rigidez generalmente de corta duración.
- Crujidos o sensación de roce al mover la articulación.
- Limitación progresiva del movimiento.
- Hinchazón en algunos casos.
La rigidez asociada a la artrosis suele mejorar con el movimiento y, habitualmente, dura menos tiempo que la rigidez característica de algunas artritis inflamatorias.
¿En qué articulaciones es más frecuente la artrosis?
La artrosis puede afectar a diferentes articulaciones. Entre las localizaciones más habituales se encuentran:
- Manos y dedos.
- Columna cervical y lumbar.
- Base del pulgar.
- Primera articulación del dedo gordo del pie.
La localización y los síntomas pueden variar de una persona a otra.
¿Cómo se tratan la artritis y la artrosis?
El tratamiento depende de la causa, el tipo de enfermedad, las articulaciones afectadas y las características de cada paciente.
Tratamiento de la artritis
En las artritis inflamatorias, el objetivo es controlar la inflamación, aliviar los síntomas y prevenir el daño articular. Dependiendo del diagnóstico, el tratamiento puede incluir:
- Medicamentos antiinflamatorios.
- Fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad.
- Tratamientos biológicos en determinados pacientes.
- Ejercicio adaptado.
- Rehabilitación y fisioterapia.
- Educación y autocuidado.
La elección del tratamiento debe realizarse de forma individualizada por el especialista.
Tratamiento de la artrosis
En la artrosis, el tratamiento busca reducir el dolor, mantener la movilidad y mejorar la función de la articulación. Puede incluir:
- Ejercicio físico adaptado.
- Ejercicios de fuerza, movilidad y resistencia.
- Fisioterapia y rehabilitación.
- Control del peso cuando existe sobrepeso u obesidad.
- Medidas para proteger la articulación.
- Medicamentos para aliviar el dolor, cuando están indicados.
- Cirugía en casos avanzados y seleccionados.
El tratamiento suele combinar diferentes estrategias y debe adaptarse a las necesidades de cada paciente.
¿Cuándo debería consultar con un especialista?
Es recomendable solicitar una valoración médica si presentas:
- Dolor articular que persiste o empeora.
- Hinchazón recurrente de una articulación.
- Rigidez matutina prolongada.
- Varias articulaciones dolorosas al mismo tiempo.
- Limitación progresiva de la movilidad.
- Dolor que afecta a tus actividades cotidianas.
Una valoración temprana puede ayudar a identificar la causa del dolor y determinar el tratamiento más adecuado.
Si una articulación aparece de forma repentina muy hinchada, caliente y dolorosa, especialmente si se acompaña de fiebre o malestar general, es importante buscar atención médica con rapidez, ya que algunas causas requieren una valoración urgente.
Preguntas frecuentes sobre artritis y artrosis
– ¿Es lo mismo artritis que artrosis?
No. La artritis engloba diferentes enfermedades que pueden provocar inflamación articular, mientras que la artrosis es una enfermedad crónica caracterizada por cambios en el cartílago y otras estructuras de la articulación.
– ¿Qué es peor, la artritis o la artrosis?
No existe una respuesta única. Ambas pueden tener diferentes grados de gravedad y afectar a la calidad de vida. Algunas formas de artritis inflamatoria pueden producir daño articular si no se controlan adecuadamente, mientras que la artrosis puede provocar dolor y limitación funcional progresiva.
– ¿La artritis puede aparecer en personas jóvenes?
Sí. Aunque algunas formas son más frecuentes en determinadas edades, la artritis puede aparecer también en niños, adolescentes y adultos jóvenes, dependiendo del tipo de enfermedad.
– ¿La artrosis solo afecta a personas mayores?
No. Aunque es más frecuente con la edad, también puede aparecer en personas más jóvenes, especialmente cuando existen factores como lesiones articulares previas, determinadas alteraciones estructurales o sobrecarga.
– ¿Cómo sé si mi dolor es por artritis o artrosis?
Los síntomas pueden orientar, pero no permiten establecer un diagnóstico por sí solos. El médico puede realizar una exploración física y solicitar pruebas de imagen o análisis cuando sean necesarios para determinar la causa.
– ¿La artritis tiene cura?
Depende del tipo de artritis. Algunas enfermedades pueden controlarse eficazmente mediante tratamiento, reduciendo la inflamación y evitando o limitando el daño articular. El tratamiento debe adaptarse al diagnóstico concreto.
– ¿La artrosis se puede curar?
Actualmente, la artrosis se considera una enfermedad crónica. Sin embargo, existen diferentes tratamientos y medidas que pueden ayudar a controlar el dolor, mantener la movilidad y mejorar la calidad de vida.
– ¿Qué especialista trata la artritis y la artrosis?
El reumatólogo es el especialista de referencia para el diagnóstico y tratamiento de muchas enfermedades inflamatorias y autoinmunes que afectan a las articulaciones. En función del caso, también pueden intervenir especialistas en traumatología, rehabilitación y fisioterapia.
Aunque la artritis y la artrosis pueden compartir síntomas como el dolor y la rigidez, se trata de enfermedades diferentes que requieren un abordaje específico. La artritis engloba distintas enfermedades, muchas de ellas relacionadas con la inflamación, mientras que la artrosis implica cambios progresivos en la estructura de la articulación. Identificar correctamente la causa del dolor es el primer paso para recibir el tratamiento adecuado.
Si tienes dolor, inflamación o rigidez articular persistente, consultar con un especialista puede ayudarte a obtener un diagnóstico preciso y conocer las opciones de tratamiento más adecuadas para tu caso.





